Cuando Fernando Esteves Fros, en nombre de Taurus/Santillana, invitó a Gregorio Weinberg a volver al ruedo y hacerse cargo de la colección “Nueva Dimensión Argentina” aceptó el desafío a pesar que ya tenía ochenta años y estaba retirado del diario trajinar; esta vez sí se circunscribió al papel de asesor literario, y con recortadas intervenciones en ciertas etapas de la producción. Una vez que la decisión estuvo tomada, y arreglados ciertos mínimos acuerdos, lo primero que decidió Weinberg fue visitar a Alberto María Casares, en su calidad de colega que estaba a cargo de la colección “Memoria Argentina” y por el respeto que le guardaba: quería informarle que regresaba a la actividad. Acto seguido conversaron como caballeros que eran, y expusieron abiertamente cuáles eran sus planes editoriales futuros, y los autores y títulos que anticipaban publicar. Casares habló de su colección, que ya llevaba acumulados no pocos títulos y ya ocupaban un espacio significativo en las librerías; GW sobre la futura “Nueva Dimensión Argentina”. Amistosamente buscaban no superponerse en el mercado; para ellos los deberes que tenían ante sí eran compatibles: ambos entendían que su obligación radicaba en la atención de las expectativas de los lectores, y para ello acordaron establecer líneas de intervención que garantizaran a ambos que sus esfuerzos no se duplicarían (…)
Julio Galer
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Galer, Julio: Homenaje a Gregorio Weinberg. En: Escritos sobre el libro y la edición en América Latina. Buenos Aires, CLACSO, 2020, pp. 322-327




